Etapas de crecimiento
  • Cada uno a su ritmo

    Cada niño marca la pauta de su desarrollo evolutivo y, por eso, el proceso de aprendizaje de cada pequeño será distinto. Evitad hacer comparaciones, forzar o presionar al bebé, tratad de ser pacientes y comprensivos ya que cada bebé tiene su propio ritmo.

    Los niños crecen por etapas. Cada una de ellas lleva su tiempo y tiene su proceso, a veces son más rápidas y otras más lentas, pero todas son igual de importantes y bonitas. Por este motivo, disfrutadlas cada una en su momento.

    El chupete: Ni tanto ni tan calvo. Hasta los 8 meses, vuestro hijo necesitará chupar aunque no obtenga alimento, es la llamada “succión no nutritiva”. Este recurso le permitirá tranquilizarse y reconfortarse. Quizás os resulte más positivo acostumbrarlo al chupete antes de que se acostumbre a chuparse el dedo, o al contrario, penséis que el chupete puede ser un foco de porquería y favorezca las infecciones de oído. No obstante, ni el chupete ni el dedo ocasionan problemas serios si vuestro bebé evoluciona normalmente. Aún así, durante los primeros días mejor no ponerle chupete porque, aunque no le quite el hambre, le puede quitar las ganas de chupar.

    Desarrollo físico, ¿Cuánto peso ha de ganar? Durante los tres o cuatro primeros días, vuestro bebé puede perder hasta un 8% de su peso. A partir de aquí, empezará a recuperarse y a los 10 días posiblemente pesará lo mismo que al nacer. Después podrá aumentar unos doscientos gramos por semana durante los tres primeros meses. Hasta los 6 meses vuestro bebé crecerá con rapidez y duplicará su peso al nacer.

    El Cordón umbilical. Tras el nacimiento se le corta el cordón y sólo queda un trozo corto que se seca y se hace casi negro en 24 horas siguientes. El muñón se arruga y se desprende en unos siete días, pero vuestro bebé no sentirá ningún dolor. Lo más importante para que el ombligo cure bien y caiga pronto no es tanto desinfectarlo muy a menudo como mantenerlo bien limpio y seco. Es recomendable mojar la gasa que lo cubre con alcohol de setenta grados y evitar productos que contengan yodo, talco o preparado en polvo.

    ¿SABÍAS QUÉ…?

    • Ser diestro o zurdo es algo que se desarrolla durante los primeros meses a medida que se hace dominante uno u otro lado del cerebro del bebé. Si domina el lado derecho será zurdo, y viceversa.
    • El bebé deseará establecer un contacto estrecho con vosotros desde el principio. Primero utiliza movimientos de boca y lengua y sacudidas del cuerpo. A lo largo de los siguientes meses perfeccionará esta interactuación con gestos, expresiones faciales, sonidos y sobre todo el llanto.

Bibliografía

"Guía para el cuidado de tu hijo" de la Dra. Miriam Stoppard, "Tu hijo" del Dr. Benjamin Spock, "Mis primeros 100 días" de José Luis Romero.

Alertas

  • Caídas

    Cerrar las ventanas y balcones, el acceso a las escaleras, colocar protectores en las esquinas de los muebles, sujetar las alfombras al suelo con cintas adhesivas… Pequeños detalles os pueden ayudar a hacer más llevaderas las primeras caídas de vuestro pequeño, muchas veces inevitables cuando comienzan a caminar. Las caídas de los niños mayores, que se producen desde su propia altura al corretear o gatear, son leves y son los accidentes más corrientes. No obstante, si os tropezáis llevándolos en brazos, para él serán caídas desde alturas importantes y un golpe puede ser muy grave. Si se trata de un bebé, aunque penséis que va a estarse quieto, es aconsejable no perderle de vista ni un instante cuando lo dejéis en sitios altos, por ejemplo, el cambiador. La precaución es el mejor aliado para las caídas.

  • Convulsiones febriles

    El aumento de la temperatura que acompaña a una infección viral suele ser la causa de las convulsiones en niños de 12 meses a 4 años. Para bajar la temperatura os aconsejamos desnudar al pequeño y despejar el espacio donde esté para evitar que se haga daño. Una vez paren las convulsiones, hay que tratar la fiebre pasándole una esponja empapada en agua tibia. No hay que dejar solo al niño ni colocarle nada en la boca. Una vez recuperado, lo mejor es que llaméis a vuestro pediatra. Si la convulsión vuelve y se prolonga más de 15 minutos, llamad a una ambulancia. El médico siempre sabrá qué hacer.

  • Cuerpo extraño en la nariz

    Es muy posible que nos demos cuenta días después, un síntoma es la mucosidad manchada de sangre. La presencia de un cuerpo extraño en la nariz no es grave pero se ha de evitar que el niño inhale el objeto, por lo que es necesario llevarlo al hospital. Tranquilizad al pequeño y haced que respire por la boca. ¡En el centro hospitalario el médico le extraerá el objeto en unos pocos minutos!

  • Fiebre alta

    La frente caliente es el primer síntoma de la fiebre pero, para aseguraros, debéis comprobar la temperatura con un termómetro. Para bajar la fiebre podéis empapar paños con agua tibia empezando por la cabeza y luego el resto del cuerpo. Si la fiebre dura más de 24 horas o existe algún síntoma adicional, contactad con vuestro médico. En niños menores de 6 meses las temperaturas superiores a 38ºC deben tomarse muy en serio.

  • Mordeduras de animales domésticos

    Lo primero que debéis a hacer es lavar la herida con agua y jabón y acudir al médico, incluso aunque creáis que no va a ser necesario poner puntos. Es importante tener en cuenta que seguramente os recetarán antibióticos para que no se infecte la herida o bien le pondrán la inyección del tétanos. ¡No temáis, las mascotas suelen ser muy pacientes con los más pequeños de la casa!

  • Sustos del recién nacido

    A los bebés les asusta mucho lo que no conocen y no es raro que les pongan nerviosos los ruidos de los electrodomésticos, los gritos de las personas o animales, o una simple sombra inquietante. Intentad que esté en lugares tranquilos para que no sufra muchos sobresaltos. Si mantenéis una actitud tranquila y segura, el contacto con vosotros le ayudará, el bebé lo percibirá. Evitad que se tenga que enfrentar a sus "pequeños fantasmas".

  • Vómitos

    Si vuestro hijo vomita de forma intermitente durante un período de 6 horas o más, sobre todo si tiene diarrea o fiebre, debéis acudir al médico. Por norma general, la causa de los vómitos es que algún alimento le ha sentado mal o bien se trata de una gastroenteritis. Pero si es continuo es necesario visitar al médico para descartar que pueda haber alguna causa más grave. El pediatra siempre sabrá qué hacer.

  • Si estáis preocupados, no dudéis en llamar a vuestro médico.

    A continuación os detallamos una serie de preguntas que vuestro pediatra os puede preguntar para determinar un diagnóstico por teléfono. Éstas os ayudarán a definir los síntomas para informar al médico.

    ¿Ha vomitado el niño o sufrido diarrea? ¿Tiene algún dolor? ¿Dónde está localizado? ¿Cuánto tiempo ha durado? ¿Le habéis dado algo para aliviarle? ¿Ha aumentado su temperatura? ¿Con qué rapidez apareció la fiebre y cuál fue la temperatura más alta? ¿Ha perdido la conciencia en algún momento? ¿Habéis observado glándulas hinchadas o erupción? ¿Ha tenido mareos o visión borrosa? El médico también os hará preguntas sobre el apetito y las pautas de sueño.

bibliografías

  • "Guía para el cuidado de tu hijo" de la Dra. Miriam Stoppard.
  • "Mis primeros 100 días" Guía médica para el recién nacido de José Luis Romero.
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