Viajes y salidas
Si hasta el momento era esencial planificar vuestras salidas, viajes y escapadas, ahora, con un miembro más en la familia, se hace de vital importancia. Cuanto más pequeño sea vuestro bebé, más planificado deberá estar todo antes de la partida. A continuación, os dejamos algunos temas que os ayudarán con la organización:
  • Para empezar, ¿qué debemos tener en cuenta?

    Algunas de las cosas más importantes a tener en cuenta son la alimentación o el equipo que usáis para cambiarlo. De esta manera, cuando planifiquéis la ruta debéis saber dónde podéis deteneros, dónde cambiar al bebé, dónde alimentarlo etc. Si el bebé es muy pequeño no debéis hacer salidas donde tengáis que andar mucho, llevar cargas o tomar muchos medios de transporte.

    Si necesitas dar de mamá a tu bebé en el coche, lo tendrás más fácil, ya que no hay que efectuar preparativos previos. Si lo alimentáis con biberón, traed lo necesario para poder prepararlo sin problemas. Para cambiarlo os aconsejamos comprar pañales desechables. No os olvidéis de llevar pañuelos de papel y un recipiente hermético para los pañales sucios.

    Cuando planificáis una salida con un niño mayor es positivo tener en cuenta su personalidad, dependiendo de si es un niño tranquilo o más activo, se sentirá más a gusto en una exposición de flores o en espacios más abiertos para poder moverse. Llevad siempre suficiente bebida y bocados intermedios para que vuestro pequeño pueda disfrutar de toda la duración del viaje o salida. También necesitará juguetes para distraerse, o CD’s con la música que le gusta para tranquilizarlo y entretenerlo.

    Si lo que estáis programando es un viaje de larga duración o al extranjero, antes de partir, comprobad que el hotel dispone de instalaciones para niños como una guardería o menú infantil. Procurad también informaros sobre las vacunas que se necesitan y hacedlo con bastante antelación ya que las normas cambian constantemente en todo el mundo.

    El bebé puede acompañaros a cualquier parte, siempre que estéis preparados y dispongáis de algo para llevarlo.

  • ¿Cómo elegimos el medio para transporte para nuestro pequeño?

    Las mochilas portabebés son la forma más popular de transportar a un recién nacido por ser ligeras y cómodas, además, os permiten llevar el bebé cerca. Os aconsejamos que, antes de comprarla, probéis algunas con el bebé y procuréis que la cabeza quede bien sujeta. Tenéis varias opciones, entre ellas, los bandoleros o porta bebés donde el pequeño tendrá un contacto íntimo con vuestro cuerpo o la mochila para llevarlo con cintas cuando sea pesado.

    El cochecito o la silla de paseo serán, probablemente, de las compras más caras que hagáis, así que elegid bien. Tened en cuenta dónde lo usaréis, si necesitáis que sea más fácil para meterlo en el coche o utilizaréis más transporte público. Comprobad que es de fácil manejo y que tenga garantía antes de comprarlo.

    Vuestro bebé se pasará la mayor parte del tiempo siendo transportado de un lado a otro, ya sea en brazos o en cochecito. La principal consideración que debéis tener en cuenta es la seguridad, la comodidad y la capacidad para el transporte.

  • Transporte público

    Si viajáis en transporte público, sabemos que ni los autobuses ni los vagones del metro están bien equipados. Naturalmente, facilitaría las cosas no desplazarse en horas punta, pero en muchas ocasiones no nos queda más remedio que adaptarnos a lo que hay de la mejor manera. Algunos consejos: para llevar a un bebé mayor es mejor el suspensor tipo mochila, llevaos un juguete o un libro para que pueda distraerse.

  • Viajes en coche

    Los niños pueden ser muy activos en los viajes en coche. Están aprendiendo y se enorgullecen mucho de las habilidades físicas recién adquiridas, como saltar, brincar, correr o escalar. Dentro de las estrechas circunstancias de un viaje largo, es difícil esperar que el pequeño sea un angelito. Aquí, vuestra tarea consiste en procurar que no tenga ni demasiado calor ni demasiado frio, que se alimente, tome bebida suficiente, disponga de cosas para ocuparse y distraerse, vaya al lavabo sin armar jaleo y se acepten los accidentes con filosofía.

    En cualquier caso, el bebé debe ser transportado con seguridad en el coche, debe ir en su asiento, en los lugares adecuados. Si es un viaje largo, la inquietud se alivia parando cada hora, permitiendo que el niño corra y pueda moverse un poco. El recién nacido siempre debe ir sujeto con un cinturón de seguridad con unos arneses de 5 puntos, con cintas para hombros, la cintura y la entrepierna. Debéis pensar que el bebé nunca es muy pequeño para salir, podéis ir a cualquier parte con él, siempre que él tenga la posibilidad de mirar a su alrededor.

  • Viajes en avión

    Cuando hagáis viajes en avión debéis comprobar con antelación que la compañía aérea dispone de instalaciones especiales para los niños. Si no dispusiese de ellas pedid cualquier asiento que permita disponer de más espacio para las piernas. En algunos vuelos se ofrecen comidas para niños, pero si no fuera así, tendréis que llevar la suya encima.

    Procurad llegar al aeropuerto a tiempo, tener todos los documentos de viaje, asegurarse de que todos suben a bordo… Algunos juguetes para el viaje siempre os ayudarán a mantenerle entretenido. Cambiarle el pañal justo antes de subir al avión y llevar una sillita de ruedas plegable os ayudará mucho.

¿SABÍAS QUÉ…?

  • Tu hijo nunca es demasiado pequeño para viajar.
  • Las compras en el supermercado pueden ser muy productivas: el niño puede aprender colores, estimular su lectura o recordar productos que toma a diario.
  • Caminar por el centro del pasillo del supermercado evitará que el pequeño tenga la tentación de coger toda clase de objetos.
  • Que el niño aprenda su nombre, dirección y número lo antes posible, le ayudará si se pierde.
  • Una mochila puede ser el modo más sencillo de llevar a vuestro bebé, que agradecerá el contacto íntimo.
  • Si existe en la familia un historial de migraña, eccema o alergias, es muy probable que el niño sufra de mareos causados por el movimiento.
  • Durante los viajes en coche es buena idea llevar bocados intermedios que pueda chupar porque no manchan.

Bibliografía

"Mis primeros 100 días" Guía médica para el recién nacido de José Luis Romero, "Guía para el cuidado de tu hijo" Dra. Miriam Stoppard

Alertas

  • Caídas

    Cerrar las ventanas y balcones, el acceso a las escaleras, colocar protectores en las esquinas de los muebles, sujetar las alfombras al suelo con cintas adhesivas… Pequeños detalles os pueden ayudar a hacer más llevaderas las primeras caídas de vuestro pequeño, muchas veces inevitables cuando comienzan a caminar. Las caídas de los niños mayores, que se producen desde su propia altura al corretear o gatear, son leves y son los accidentes más corrientes. No obstante, si os tropezáis llevándolos en brazos, para él serán caídas desde alturas importantes y un golpe puede ser muy grave. Si se trata de un bebé, aunque penséis que va a estarse quieto, es aconsejable no perderle de vista ni un instante cuando lo dejéis en sitios altos, por ejemplo, el cambiador. La precaución es el mejor aliado para las caídas.

  • Convulsiones febriles

    El aumento de la temperatura que acompaña a una infección viral suele ser la causa de las convulsiones en niños de 12 meses a 4 años. Para bajar la temperatura os aconsejamos desnudar al pequeño y despejar el espacio donde esté para evitar que se haga daño. Una vez paren las convulsiones, hay que tratar la fiebre pasándole una esponja empapada en agua tibia. No hay que dejar solo al niño ni colocarle nada en la boca. Una vez recuperado, lo mejor es que llaméis a vuestro pediatra. Si la convulsión vuelve y se prolonga más de 15 minutos, llamad a una ambulancia. El médico siempre sabrá qué hacer.

  • Cuerpo extraño en la nariz

    Es muy posible que nos demos cuenta días después, un síntoma es la mucosidad manchada de sangre. La presencia de un cuerpo extraño en la nariz no es grave pero se ha de evitar que el niño inhale el objeto, por lo que es necesario llevarlo al hospital. Tranquilizad al pequeño y haced que respire por la boca. ¡En el centro hospitalario el médico le extraerá el objeto en unos pocos minutos!

  • Fiebre alta

    La frente caliente es el primer síntoma de la fiebre pero, para aseguraros, debéis comprobar la temperatura con un termómetro. Para bajar la fiebre podéis empapar paños con agua tibia empezando por la cabeza y luego el resto del cuerpo. Si la fiebre dura más de 24 horas o existe algún síntoma adicional, contactad con vuestro médico. En niños menores de 6 meses las temperaturas superiores a 38ºC deben tomarse muy en serio.

  • Mordeduras de animales domésticos

    Lo primero que debéis a hacer es lavar la herida con agua y jabón y acudir al médico, incluso aunque creáis que no va a ser necesario poner puntos. Es importante tener en cuenta que seguramente os recetarán antibióticos para que no se infecte la herida o bien le pondrán la inyección del tétanos. ¡No temáis, las mascotas suelen ser muy pacientes con los más pequeños de la casa!

  • Sustos del recién nacido

    A los bebés les asusta mucho lo que no conocen y no es raro que les pongan nerviosos los ruidos de los electrodomésticos, los gritos de las personas o animales, o una simple sombra inquietante. Intentad que esté en lugares tranquilos para que no sufra muchos sobresaltos. Si mantenéis una actitud tranquila y segura, el contacto con vosotros le ayudará, el bebé lo percibirá. Evitad que se tenga que enfrentar a sus "pequeños fantasmas".

  • Vómitos

    Si vuestro hijo vomita de forma intermitente durante un período de 6 horas o más, sobre todo si tiene diarrea o fiebre, debéis acudir al médico. Por norma general, la causa de los vómitos es que algún alimento le ha sentado mal o bien se trata de una gastroenteritis. Pero si es continuo es necesario visitar al médico para descartar que pueda haber alguna causa más grave. El pediatra siempre sabrá qué hacer.

  • Si estáis preocupados, no dudéis en llamar a vuestro médico.

    A continuación os detallamos una serie de preguntas que vuestro pediatra os puede preguntar para determinar un diagnóstico por teléfono. Éstas os ayudarán a definir los síntomas para informar al médico.

    ¿Ha vomitado el niño o sufrido diarrea? ¿Tiene algún dolor? ¿Dónde está localizado? ¿Cuánto tiempo ha durado? ¿Le habéis dado algo para aliviarle? ¿Ha aumentado su temperatura? ¿Con qué rapidez apareció la fiebre y cuál fue la temperatura más alta? ¿Ha perdido la conciencia en algún momento? ¿Habéis observado glándulas hinchadas o erupción? ¿Ha tenido mareos o visión borrosa? El médico también os hará preguntas sobre el apetito y las pautas de sueño.

bibliografías

  • "Guía para el cuidado de tu hijo" de la Dra. Miriam Stoppard.
  • "Mis primeros 100 días" Guía médica para el recién nacido de José Luis Romero.
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